La boda debilita la monarquía

chris_o'neill_-_madeleine chris-madeleine-

MENOS SANGRE REAL. A la larga puede la boda entre la princesa Madeleine y Chris O’Neill hundir la monarquía, escribe Herman Lindqvist.

Bodas reales, así como nacimientos y muertes en la familia real son eventos que generalmente aumentan el apoyo a la monarquía. La última encuesta muestra que sólo el 57 por ciento de la población sueca apoya a la monarquía y es un apoyo que se hunde. Hace veinticinco años el apoyo era de casi el noventa por ciento. Al mismo tiempo la confianza en la familia real se ha reducido. En la más reciente encuesta en la que los suecos pudieron graduar 21 instituciones se situó la familia real en la duodécima posición.

La mayoría de los miembros del parlamento sueco, también parlamentarios burgueses, están en contra de la monarquía, pero no hacen nada al respecto, siempre y cuando sus votantes quieran mantener al rey. Así que los políticos siguen yendo a cenas reales y otros eventos en el castillo. Se levantan ante las princesas y se inclinan ante el rey. El día en que la ayuda se acerque o caiga por debajo del cincuenta por ciento, la cuestión del futuro de la monarquía se convertirá en un tema político caliente. Podemos estar allí muy pronto.

Personalmente, espero que la princesa Madeleine sea feliz en su matrimonio y que todo salga bien para la joven pareja en el futuro. Sin embargo es así que la brillante boda de hoy sigue siendo un peso que a la larga hundirá a la monarquía. Es posible que el príncipe Carl Philip se case el verano que viene con su Sofia y acelere con ello la caída de la monarquía.

Carl-Philip-Sofie

Por cada nuevo matrimonio donde la realeza se casa con una persona no-real se deslustra el esplendor real. Lo real se convierte en cada vez más común. Se casan con gente corriente y obtienen niños corrientes que asisten a escuelas corrientes y eligen profesiones corrientes.

Las familias tendrán problemas comunes, cometen errores y meteduras de pata como todas las demás personas. Finalmente más y más gente se preguntará: ¿Qué es esto? ¿Qué (leer hostias) estamos haciendo? ¿Por qué debemos levantarnos/ponernos de pie e inclinarnos ante esta familia privilegiada con cada vez menos sangre real en sus venas. ¿No es hora de que nosotros mismos, en elecciones democráticas, debamos decidir quien vaya a ser nuestro jefe de estado? Alguien que sea elegido por otros méritos que ser concebido en una alcoba real. Este punto de tiempo crítico puede llegar ya de aquí a diez años. Pero la monarquía puede salvarse por al menos treinta años por el mismo rey. Mediante que abdique voluntariamente.

Esto convertiría a Victoria en regente y a Estelle heredera de la corona. Ese cambio de trono crearía nuevas energías y daría vida a la monarquía y generaría publicidad positiva sin precedentes. Victoria es, con razón, la más popular en la familia real, y ya se ha mostrado perfectamente capaz de manejar el cargo con esplendor y encanto. No desde que Gustaf VI Adolf se convirtió en rey a la edad de 68 años, ha estado un monarca sueco tan bien preparado y apto para su papel como Victoria. La abdicación voluntaria del rey también le daría publicidad más positiva que el apoyo popular que ha tenido durante sus 40 años como regente.

Ningún Bernadotte ha renunciado a su cargo voluntariamente. Todos ellos se han vuelto muy viejos en el trono, y eso es probablemente lo que el rey Carl XVI Gustaf también planea para sí mismo. Pero tiene el lema: ”För Sverige i tiden.” / “Para Suecia en el tiempo.” Una salida voluntaria sería lo absolutamente más favorable para Suecia y la monarquía sueca. Para esto se requiere un poco de valor real.

Si no ocurre nada y todo rueda sobre en las huellas de su rutina histórica arraigada, la monarquía sueca irá con toda probabilidad a disolverse en una especie de suicidio lento cuando el tiempo alcance a esta institución vieja y los políticos sientan que ha llegado el momento para un cambio. Una abdicación sería por el contrario como una transfusión de sangre para la monarquía y silenciaría a los republicanos por un largo tiempo en adelante .

Reinas del extranjero

¿Sabías que desde los días de Erik Segersälls en la década del 970, Suecia ha tenido 69 gobernantes?. Pero tenemos nombres históricamente asegurados de sólo 54 reinas, de ellas procedían sólo 15 de Suecia, todas las demás eran extranjeras. La mayoría eran alemanas, nada menos que 18 de ellas, 9 procedían de Dinamarca. La reina más joven tenía sólo 13 años, Filippa de Inglaterra casada con Erik de Pomerania. Murió joven, está enterrada en la iglesia de Vadstena.

De pequeñas casas de campo a castillos

¿Sabías que desde Ingegerd Skötkonungs-dotter que vivió alrededor del año 1000 hasta la princesa Madeleine, hemos tenido 70 princesas suecas, algunas nacidas en Suecia, otras se han casado con realezas suecas y se han convertirdo en princesas suecas como la princesa Lilian. Procedían de castillos, palacios, casas burguesas y casas sencillas, de conventos y torre de cárceles, como la hija de Johan III, Isabella, nacida en el castillo de Gripsholm. Su retrato en alabastro en la catedral de Strängnäs es nuestro más antiguo retrato infantil.

Daniel – un príncipe único

¿Sabías que desde Styrbjörn Starke en la década del 900 hasta el príncipe Daniel, hemos tenido 69 príncipes de Suecia. Algunos nacieron como príncipes, pero fueron despojados del título cuando se casaron con no-reales, como los príncipes Sigvard y Carl Johan, tíos del rey. Sólo Daniel ha logrado como “hombre sueco privado” casarse-real y convertirse tanto en tanto príncipe como duque. [aftonbladet.se/nyheter/kolumnister/hermanlindqvist/article16923953.ab]

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*