EE.UU. ha llegado al final de la carretera

La deuda crece con 10 millones de dólares por minuto

Iréis a necesitar pagar más al estado, pero recibir menos de vuelta. De lo contrario amenaza una catástrofe. Es la verdad indigerible que el presidente de EE.UU., independientemente de quién resulte elegido (Obama), tarde o temprano tiene que contar al pueblo estadounidense. El problema no coge descansos para tomar café. Crece a un ritmo de diez millones de dólares, o alrededor de 70 millones de coronas suecas. Cada minuto.

Nadie necesita contar que el hombre en la pantalla de televisión trabaja con números. Es como sacado del anuario del Instituto de Contadores Públicos: cabello fino gris en las sienes, nariz afilada y gafas sin armadura. Su nombre es David M. Walker Auditor General de Estados Unidos Un hombre que puede, y le gusta, contar. Pero que ha llegado a un resultado que lo mantiene despierto por las noches. Cuando se deja entrevistar por el programa de televisión 60 Minutes muestran sus expresiones faciales claramente que él no ha venido a hacer bromas.

Sufrimos de un cáncer económico. Crece dentro de nosotros. Y si no lo tratamos tendrá seguimientos desastrosos para nuestro país.

La pregunta es por qué alguien le va a tomar en serio. En marzo de 2007, cuando el programa se transmite, la economía mundial durante varios años ha ‘resbalado’ al agradable sonido de fondo de estallidos de corchos de botellas de champán. Los economistas hablan de un nuevo superciclo coyuntural cuando cientos de millones de chinos e indios van a adquirir coches y frigoríficos. La burbuja inmobiliaria estadounidense ciertamente ha comenzado a chisporrotear, pero todavía no se dan cuenta todos de la seriedad. En pocos meses, la Bolsa de Nueva York registrará un nuevo máximo histórico/all-time-high.

Entonces, en marzo de 2007, David Walker ya ha tenido tiempo de viajar alrededor de EE.UU. durante casi dos años para intentar sacudir un poco de vida en el sentido de concienciación de crisis en los estadounidenses.

El futuro llegó más rápido de lo que él podía haber imaginado.

El mismo día que la entrevista en 60 Minutes se emitió era el total de la deuda de EE.UU. según la página web del Tesoro 8 808 820 141 453 dólares. Dicho de otra manera: ocho mil ochocientos ocho millardos de dólares. El 18 de octubre de 2012 es de 16 199 564 839 671 dólares. Un aumento de 3,6 millardos de dólares al día.

¿Cuánto es esto realmente? Contar la cantidad en billetes de un dólar, uno por cada dos segundos, tardaría un millón de años. El delegado de prevención laboral de Forex podría tener puntos de vista.

Pero cuan inimaginable la cifra 16 000 millardos de dólares aún sea, es una fuerte subestimación de la magnitud del problema, deberá mostrarse.

¿Cómo fue EE.UU. á parar aquí? Para entenderlo, tenemos que viajar atrás en el tiempo.

NOVIEMBRE 1960 – UN HOMBRE CON UNA TEORÍA

Robert Triffin sintió la necesidad de aliviar su corazón. El problema que pesaba sobre él no era directamente pelusa en la secadora de la lavandería. Él había encontrado un error grave en el sistema monetario mundial. En noviembre de 1960 atestiguó el economista nacido belga ante el congreso estadounidense.
Según los llamados Acuerdos de Bretton Woods, que nacieron en 1944, funcionaba el dólar estadounidense como la moneda de reserva del mundo. Un dólar podía a su vez ser intercambiado por oro. Pero la gran demanda del resto del mundo de reservas en dólares significó que pronto había más dólares en circulación que los que eran respaldados por oro. Existía el riesgo de que todo el sistema se vendría abajo, advirtió Robert Triffin. También lo hizo. El año 1971 el presidente de EE.UU. Richard Nixon anunció que la paridad del dólar con el oro dejaría de existir.

El punto débil que Robert Triffin había descubierto trata de lo que ocurre cuando la moneda de un país también sirve como activo libre de riesgo de todo el mundo. Para cumplir con la necesidad del resto del mundo de este activo es obligado el país a mostrar déficit en la balanza de pagos, lo que significa que se vuelve más y más endeudado. Finalmente la deuda es tan alta que el activo libre de riesgo de repente ya no es libre de riesgo. Malas noticias.

Esto se denomina el Dilema de Triffin. [Una economía (en su caso la estadounidense) no puede crear liquidez internacional si no es mediante el endeudamiento con otros países, es decir, creando y manteniendo un déficit en la balanza de pagos comprando bienes, servicios e inversiones en el extranjero y con gasto militar para asegurar las posesiones en el extranjero y mantener la influencia sobre los territorios ocupados: Robert Triffin]

La advertencia nunca tuvo efecto. Robert Triffin murió en 1993, y nunca llegó a ser una estrella de rock en el mundo académico. El dólar es todavía la moneda número uno de divisas del mundo. Desde 1975 ha tenido Estados Unidos  ininterrumpidamente déficit en su comercio con el mundo exterior. La deuda ha aumentado de manera constante.

Tardaría hasta el 2009 antes de que el nombre de Robert Triffin de repente surgiera de nuevo. Fue el jefe del banco central de China, que hizo referencia justamente a su teoría para explicar por qué la economía mundial se ha vuelto tan inestable. Él quería ver una nueva moneda global.

La preocupación creció de que China y otros países comenzarían a deshacerse de sus enormes tenencias de bonos estadounidenses. Las tasas de interés subieron.

Pero algo sucedió que hizo que todo el mundo se olvidara rápidamente de Triffin. La crisis del euro hizo que EE.UU. y el dólar una vez más se convirtieron en el refugio de todos los inversionistas del mundo.

EE.UU. no podía solamente seguir endeudándose, sino que ahora más barato y a un ritmo más rápido que nunca.

8 DE DICIEMBRE 2003 – PROMESAS CARAS

Podría ser la firma más cara de la historia. En diciembre de 2003 firmó el presidente George W. Bush una nueva ley que hizo que incluso los medicamentos recetados estarían cubiertos por el sistema sanitario estadounidense, Medicare.

Estimado costo futuro: 8000 millardos de dólares. Dinero que Estados Unidos no tenía entonces y no tiene hoy.

Un par de años antes había introducido Bush reducciones de impuestos que ayudaron a aumentar la deuda nacional con 1.600 millardos de dólares sólo entre 2001 y 2011 según la oficina de presupuesto del congreso.

Si el problema de la deuda de Estados Unidos pudiese ser condensado a una sola frase, es la siguiente: los políticos han prometido demasiado.

¿Cuánto han prometido?

De vuelta a David Walker, quien hoy dirige el movimiento Comeback América. Él sostiene que para entender la magnitud de los problemas económicos de Estados Unidos deben todas las diferentes deudas del gobierno y futuras obligaciones no financiadas ser contadas: las pensiones de los militares y empleados públicos y sobre todo Medicare y el sistema de seguridad social Social Security. En la página web de Comeback America hay un contador que muestra de cuánto se trata.

burden_barometer

El 18 de octubre pasó la cifra de 71.000 millardos de dólares. El aumento es de diez millones de dólares por minuto/10 million dollar a minute. En 2000, la misma cifra era de 20 000 millardos de dólares.

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¿Quién es el dueño de la deuda de EE. UU.? – RT

La ya elevada deuda estatal, es en otras palabras, nada comparado con lo que le espera. 

El gráfico arriba (en el artículo en sueco original) ilustra el problema. Está elaborado por la Congressional Budget Office/Oficina de Presupuesto del Congreso, la oficina de contabilidad políticamente independiente (con representación bipartidaria) del congreso.

Muestra que si no se hace nada drástico, el déficit presupuestario en 2037 habrá aumentado a más del 17 por ciento del PIB. La deuda nacional se escapa a todo un 200 por ciento del PIB.

Entonces calcula CBO aún así sólo la parte de deuda disponible en propiedad pública, y no los pagarés que el estado ha enunciado para sí mismo y que están en fondos pertenecientes a la Social Security y Medicare.

En el otro escenario se estabiliza la deuda estatal para luego descender algo hasta el 2037.

Pero esto supone que los ingresos del estado, leer impuestos, se eleven significativamente en comparación con hoy y que los gastos sean ‘enflaquecidos’ dramáticamente, no menos en todas las áreas que no están relacionadas a la salud y la seguridad social.

En la actualidad no es un pronóstico sino una ilusión.

OCTUBRE 2012 – UNA PARTE DE LA SOLUCIÓN O DEL PROBLEMA?

David Walker realiza otra reunión más con el micrófono en la mano, esta vez con la cadena de televisión CNN en los talones. En los últimos cinco años ha visitado 49 de los 50 estados de Estados Unidos. El mensaje es simple: este no es un problema sin solución. Pero requiere un poco de honestidad.

– Todos los políticos de la derecha que dicen que no subirán los impuestos son una parte del problema, no de la solución. Todos a la izquierda que dicen que no tocarán Medicare o Social Security son una parte del problema, no de la solución, sostiene David Walker.

Ingresos más altos y gastos más bajos. Una clase de escuela secundaria comprende.

Pero aquí empiezan los problemas. Esta ecuación implica que muchos estadounidenses tendrán que pagar más para obtener menos.

No exactamente el tipo de sueños para el futuro que a los políticos les encanta vender a sus electores.

Especialmente porque los republicanos en EE.UU. han tatuado un simbólico ningún aumento de impuestos en la frente. Y que en la autoimagen de  los demócratas no está incluido ‘quitar’ a un jubilado por enfermedad una serie de billetes de cien dólares.

Propuestas concretas no faltan.

Barack Obama nombró una comisión presupuestaria con representantes de ambos partidos. El año 2010 presentaron los dos presidentes Alan Simpson y Erskine Bowles una serie de recomendaciones que trataban tanto de reducciones de gastos como de reformas fiscales y cambios en los seguros sociales. Todavía es considerado por muchos como lo más cercano que Washington ha llegado a un plan políticamente realista para hacer frente al problema de la deuda. La Comisión no pudo ponerse de acuerdo.

Ninguno de los candidatos presidenciales ha presentado una solución a largo plazo al problema de la deuda. Obama promete ciertamente reducir el déficit presupuestario, pero sólo lo suficiente para hacer que la deuda nacional vaya a dejar de dispararse. Dará luego tiempo a llegar a un amplio acuerdo. El candidato a vicepresidente de Mitt Roney, Paul Ryan, tiene un plan drástico que él afirma rescata a EE.UU., pero se ha sido ‘serrado’ por entre otros la Congressional Budget Office/Oficina de Presupuesto del Congreso, ya que no tiene sentido. Además la mayoría de los cambios están previstos para el futuro.

Independientemente de cómo aparente la solución tratará en última instancia más de política que sobre detalles de tecnicismos presupuestarios.

– La verdad es que el mayor déficit en este país está en el liderazgo político, dice David Walker.

¿Qué pasa si los políticos no hacen nada? Cuando Alan Simpson recibió la pregunta en una entrevista no dudó.

Aseguraos de obtener una cueva en la montaña y aprender a comer papilla acuosa y bayas. [USA har kommit till vägs ände | Världen | SvD]

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