IKEA y Arabia Saudita – Otro punto de vista

Es una vergüenza, pero tal vez lo mejor para la mujer saudí

saudi-arabia-flagIkea no puede a través de su catálogo transformar las reglas morales de una antigua sociedad patriarcal.

Eso escribe Mónica Lövestam-Adrian, que ha visitado las tiendas de Ikea en Arabia Saudita muchas veces. Durante un año trabajó como oftalmóloga en el país.

Ikea ha retocado/suprimido a las mujeres de su catálogo saudita. Es vergonzoso y una manera de negar la mitad de la población un rostro, pero si la empresa de otro modo es obligada a salir de Arabia Saudita es quizás la mejor opción para la mujer saudí.

Hasta en las pantallas de televisión en las tiendas Ikea ‘en Saudita’ están las caras de las trabajadoras retocadas, todo para que los hombres no vayan a ser atraídos – o es para protegernos a nosotras las mujeres de las fantasías masculinas?.

En las fotos que hay en los grandes almacenes están las mujeres, al igual que en el catálogo, barridas. Los clientes están compuestas de tanto hombres como mujeres, estas últimas están (van) todas cubiertas y con velos.

Como visitante en las tiendas de IKEA en Saudita apenas se nota por lo demás ninguna diferencia comparadas con las tiendas Ikea de Suecia (excepto el idioma en los carteles, por supuesto) Incluso el lugar de juego se llama Småland. Y los restaurantes son similares en apariencia, con la diferencia de que se trata de carne de pavo y no carne de cerdo la que se sirve. Y así las mujeres se sientan por su lado.

Ikea en Saudita envió una remesa de una lámpara de arroz blanca que la administración consideraba como formas femeninas de vuelta al país de fabricación ya que las lámparas fueron consideradas inmorales.

Para una mujer occidental es esto casi imposible de comprender cómo una sociedad como Arabia Saudita está constituída.

Cuando trabajé en el país, 2009-2010, podría por un lado como oftalmóloga femenina, docente y ‘médico jefe’, empleada por el estado saudí examinar a tanto príncipes como a beduinos pobres. (Yo llevaba ciertamente falda que iba abajo hasta los pies y no tenía ningún brazo desnudo, pero por lo demás trabajaba como cualquier otro médico. Nunca llevé velo durante mi tiempo en Arabia Saudita.)

Por otro lado, va la policía moral, mutawan, alrededor en jeeps de ciudad con altavoces en el techo por las calles de la capital saudí, Riad. Cuando fui con el pelo suelto me ‘vociferaron’: “Cover yourself, woman!” /”Cúbrete, mujer!”.

La sociedad saudí se caracteriza por la separación entre los sexos. No hay ningún teatro, ningunos salones de ópera, ningún cine donde hombres y mujeres se sientan juntos.

En Saudita tienen todos los restaurantes y cafés, por ejemplo Starbucks, servicios propios para familias, es decir, para las mujeres, detrás de paredes de cristal opacas, mientras que los hombres están sentados en la parte delantera del restaurante y al aire libre.

No hay vestuarios de pruebas para mujeres en H&M o en Zara en Saudita. Debemos probar en casa y tenemos tres días de derecho de devolución.

En el hospital especial donde trabajé tuvimos largas discusiones ante una conferencia internacional sobre cómo los participantes masculinos y femeninos podrían escuchar las mismas clases sin mezclarse entre sí.

Lo resolvimos de una manera pragmática, los hombres y las mujeres tuvieron que sentarse en cada lado del pasillo central respectivamente.

Saudita es compleja.

Está ciertamente prohibido beber alcohol, aún así se hacen anualmente montones de trasplantes de hígado en Arabia debido al abuso de alcohol.

Efectivamente no se ven caras de mujeres en los carteles publicitarios, pero en programas de televisión extranjeros se puede mirar a las mujeres como en occidente.

Ciertamente ayuda Saudita al país vecino Bahréin controlado por los sunitas a reprimir la población chiíta del país cuando se manifiestan a favor de una mayor libertad. Aún así es precisamente a Bahréin a donde los sauditas viajan los fines de semana para beber y divertirse a la manera occidental.

Creo que uno de los secretos de Saudita es que la formación del estado moderno, donde la familia real Saud controla políticamente, constantemente es obligada a pactar compromisos con el religioso, enfoque wahabita de los islamistas sunitas, que es considerado como uno de las más estrictos del Islam.

Sería como si Suecia fuese gobernada por una combinación puritanos laestadianos de Norrbotten y la acaudalada familia Wallenberg; los Wallenbergueses permiten a los laestadianos poner las reglas morales, a cambio de que estos últimos permitan a los Wallenbergueses formar una altamente industrial, sociedad petrolera y de internet.

Pero en Arabia Saudita, también he trabajado junto con y me he reunido con fuertes y bien entrenados tanto médicos de sexo masculino como femenino. Hemos discutido política y religión detrás de puertas cerradas, así como yo he sido capaz de hacerlo en la antigua Alemania del Este, la RDA. ¿Quién boicoteó a la RDA? Suecia fue incluso uno de los primeros países occidentales en reconocer esta dictadura.

La pregunta es qué opción tiene Ikea. Adaptarse a las locas reglas morales del país, o desaparecer de allí?

La decisión de Ikea de retirar a las mujeres de su catálogo es probablemente una manera para que la empresa sobreviva en Arabia Saudita. Al igual que yo tuve que comprometerme en algunas cuestiones cuando yo trabajé allí, ¿quién soy yo para hacer revolución en un otro país? ¿Y quién es Ikea para cambiar las reglas morales de una antigua sociedad patriarcal?

¿Y por qué sólo discutir Arabia Saudita? ¿Cómo puede Suecia comerciar con China que prohíbe incluso a los turistas mencionar las palabras Dalai Lama, Taiwán o Tíbet?

¿Podría estar relacionado con el hecho de que Suecia es dependiente de la rica China?

Aún así creo yo que la presencia occidental significa mucho para los muchos saudíes que desean una más liberal, abierta sociedad. La comprensión de cómo los occidentales piensan pueden aumentar.

Influimos más de lo que podemos imaginar – aunque no sea a la directiva ultraconservadora del islam wahabita. Y encontramos tanto respeto como curiosidad, los contactos humanos son importantes en lo relacionado a cambiar valores y estructuras. [sydsvenskan.se/opinion/aktuella-fragor/det-ar-skamligt-men-kanske-det-basta-for-den-saudiska-kvinnan/]

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