¿Cuánto tiempo se atreve España a esperar?

España juega alto

esp2--A pesar de que todo está listo y a la carta se niega España a pedir préstamo de emergencia de la UE. Puede resultar muy caro al final para el país en crisis, advierte Viktor Munkhammar de Dagens Industri.

Todo está listo y a la carta. Pero España se niega a pedir un préstamo de emergencia al ESM y recibe ahora el apoyo de Alemania. La pregunta es cuánto tiempo los tomadores de decisiones se atreven a esperar.

Cuando el jefe del BCE Mario Draghi a principios de septiembre lanzó el nuevo programa del Banco Central para apoyar la compra de bonos estatales, llamado OMT (Operaciones Monetarias Directas/Outright Monetary Transactions), creía la mayoría de la gente que bastante rápidamente España se aseguraría de tomar parte del programa.

El diseño de la OMT es brevemente de la siguiente manera: Para ser elegible deberá un país encontrarse en un ‘programa de préstamos’ (Grecia, Irlanda y Portugal ya están en programa. Para nuevos ‘países programa’ se trata de dirigirse al fondo de apoyo ESM). El país también deberá tener acceso a financiación de mercado. Las compras soporte sólo deberán hacerse en plazos de hasta tres años. Si un país viola las condiciones en el programa de préstamos deja el BCE de realizar compras de apoyo. Esto está hecho a medida para España. El presupuesto presentado recientemente contiene exactamente el tipo de medidas que se espera que se requieran del país para que pueda obtener préstamo del fondo de apoyo ESM. España puede financiarse en el mercado, incluso aunque sea muy caro. Y el ESM ha recibido el visto bueno de la corte constitucional alemana y desde el lunes está oficialmente en marcha. Lo que falta es una solicitud de un préstamo de emergencia de España.

Así que ¿por qué tarda?

En primer lugar se puede decir que los españoles hasta ahora han podido sacar ventaja del OMT sin necesitar pedir ayuda. Las tasas de interés han caído tanto en España como en otros países en crisis desde que el programa de apoyo de compra se lanzó. El miedo de acabar en el lado equivocado en una lucha contra un BCE con recursos ilimitados asusta por razones comprensibles a los inversores a posicionarse por el aumento de las tasas de interés españolas.

En segundo lugar es posible que España lleve a cabo negociaciones solapadas sobre lo duras que las condiciones serán. Según el ministro de finanzas Luis de Guindos no discutió sin embargo el eurogrupo en la reunión del lunes medidas presupuestarias adicionales desde el lado español.

En tercer lugar circulan informes de que el presidente de EE.UU. Barack Obama ha pedido a la UEM a ‘permanecer quieta en el barco’ hasta que la elección presidencial en EE.UU. esté lista el 6 de noviembre.

En cuarto lugar se informa que la canciller alemana Angela Merkel quiere una solución conjunta donde tanto España como Chipre y quizás también Eslovenia se incluyan. La razón deberá ser que un paquete acumulado se estima que sea más fácil de manejar a través del cada vez más reacio parlamento alemán. Comentarios del ministro alemán de finanzas Wolfgang Schäuble de que actualmente no hay necesidad de préstamo de emergencia para España refuerzan esa tesis.

En quinto lugar puede ser que tanto los tomadores de decisiones españoles como europeos esperan que de alguna manera se resolverá de todos modos, sin verse obligados a renunciar al derecho de toma de decisiones (España) y arriesgar el dinero de sus propios contribuyentes (otros países) respectivamente. Ese patrón es familiar de ocasiones anteriores cuando las medidas del BCE han frenado el estrés.

Pero la situación se convierte lentamente en más presionada. Las tasas de interés de España han comenzado a deslizarse hacia arriba. La tasa de interés a diez años, por ejemplo, está de regreso por encima del 6 por ciento. Al mismo tiempo aumenta el desempleo y los medios que el gobierno central ha asignado para las regiones en crisis se están acabando.

El reciente pronóstico del FMI no es una lectura edificante. Según el FMI, el déficit financiero será del 7 por ciento este año y un 5,7 por ciento el próximo año. Se puede comparar con el 6,3 y 4,5 por ciento que los otros miembros de la UEM y España han acordado. Además cree el FMI cree que la economía se contraerá un 1,3 por ciento el próximo año, mientras que el gobierno español calcula un – 0,5 por ciento.

Las estadísticas económicas de España lamentablemente indican que los analistas más pesimistas tienen razón. Que una solicitud finalmente vendrá son pocos los que dudan. Pero cuanto más tiempo el gobierno español, y otros involucrados esperen, mayor será el daño en el camino allí. [di.se – Kommentar: Hur länge vågar Spanien vänta?]

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