En guerra y euro todo está permitido

e cOK, la idea básica de la UE era buena, mediante trabajar juntos se evitaría que hubiese más guerras en Europa y a través del aumento del comercio y cierto reparto de recursos se extendería bienestar sobre el continente. Hasta cierto punto también se ha vuelto así, algunos países han desarrollado de una manera que nunca podrían haberlo hecho por su cuenta. Pero desafortunadamente ‘quiere mucho siempre tener más’, y políticos necesitan nuevos proyectos para que aparenten enérgicos y para que los votantes no tengan demasiado tiempo para revisar a los gobernantes.

La burocracia crece, así como el despilfarro. Gigantescos subsidios van a perezosos campesinos franceses que pasan la mitad de su tiempo de trabajo en manifestarse (ok, quizás no sean tan perezosos después de todo), y al mismo tiempo derriban la agricultura en los países en desarrollo mediante el ‘dumping’ de productos de exportación baratos y de mala calidad en el mercado mundial. Naturalmente es un gigantesco experimento de divisas el siguiente paso en las locuras.

Claro que es práctico con sólo una sola moneda en grandes partes de Europa. Todos los que hacen turismo deben de estar de acuerdo sobre la ventaja de poder viajar a través de diferentes países y no necesitar diferentes monedas consigo y no tener que pensar en eso de cambiar moneda. El comercio fronterizo es favorecido además. Pero…

Cuando países con condiciones tan diferentes como Alemania y Grecia, o para tomar otro ejemplo, Finlandia y Portugal, deben ponerse de acuerdo bajo la misma moneda surgen problemas. Los diferentes países tienen muy diferentes puntos de vista sobre cómo las finanzas del estado deben ser gestionadas, tienen diferentes niveles de gestión fiscal, normativa fiscal, corrupción, producción industrial, condiciones económicas y no menos importante, hay una diferencia en los puntos de vista sobre la economía y el trabajo. Europa tiene pequeñas condiciones para en un futuro previsible convertirse en un Estados Unidos de Europa, más bien existe el riesgo de que los países se dividan cuando diferentes grupos de gente quieren decidir más sobre sus propia vida cotidiana. ¿Y qué derecho de existencia tiene entonces el euro?

Lo que ha llevado al estado actual de crisis son naturalmente muchos cooperantes factores. El no tener sanciones fuertes para los países que violan reglas dadas es un gran error. Que tanto Alemania como Francia además sentaran las bases para la floja moral presupuestaria mediante que ellos mismos inicialmente rompiesen las reglas no hace la cosa mejor. Si pueden los grandes países hacer trampas pueden por supuesto todos los demás también hacerlo. Tampoco debemos olvidar que el endeudamiento de algunos países se produjo con una garantía indirecta de los países más estables. Argumentar que los préstamos de los países por definición son siempre seguros y que el que presta dinero a un estado no necesita contar con poder perderlo ha contribuido en gran medida al exceso de préstamos que ha ocurrido dentro de la zona del euro. Mediante prestar dinero a estados aparentan los créditos bancarios como seguros, aunque ahora se ha demostrado que no lo son. Cuando los préstamos bancarios de repente acarrean insolvencia y riesgo de quiebra deben los estados y en última instancia los contribuyentes garantizar las locuras de los bancos. Y esto sin haber recibido ningún beneficio de las ganancias de los bancos cuando la coyuntura era brillante y los directores de los bancos cortaban oro con cuchillo de tallar. Los problemas actuales no son tampoco algo nuevo ya que han sido conocidos desde hace varios años, pero son menospreciados o minimizados por los responsables, tanto a nivel comunitario como nacional. La estabilidad que se utilizó como argumento para la introducción del euro resultó en todo lo contrario, el euro puede ser lo que rompa toda la cooperación europea.

Cualquiera que sea la razón podemos constatar que muchos han vivido más allá de sus medios en Europa y que muchos tendrán que pagar dinero caro por los libertinajes propios y de otros y por los experimentos económicos. Un número de países están estudiando la posibilidad de volver a sus antiguas monedas. Las máquinas de impresión de billetes son limpiadas de polvo y reequipadas. Bancos e instituciones financieras se están preparando para el accidente/crash que puede venir. Los países grandes hablan de cambios o adiciones a los tratados existentes. Se habla de super-euro, de dividir la zona del euro, de permitir que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera obtenga líneas de crédito casi ilimitadas, se habla de cambios que llevan los pensamientos a dictadura y estado de emergencia. Completamente equivocados por ahí no están porque los principales líderes de la UE, Barroso y Van Rompuy, de ninguna manera son/han sido elegidos por el pueblo y por tanto antidemocráticos por completo. Esto ha sido no menos denunciado por el merecedor de ser escuchado Nigel Farage, cuyo partido UKIP, entre otras cosas tiene como objetivo conseguir que Gran Bretaña abandone la UE. La única cosa que realmente no parece estar en la agenda hasta el momento es iniciar guerra, algo que por lo demás a través de la historia ha sido una buena manera de conseguir poner en marcha la economía y obtener la atención de la gente dirigida a otra dirección. No sé si eso demuestra que todavía hay una especie de moralidad en los líderes políticos de Europa o si es sólo una coincidencia el que no haya estado en la agenda todavía.

¿Qué pasará? Hay una serie de escenarios más o menos posibles, y naturalmente  son afectadas la UE y el euro por las cosas que sucedan en otras partes del mundo.

Un posible pero no muy probable desarrollo es que de alguna manera se las arreglen para estabilizar las economías inestables y que poco a poco vayamos volviendo a una situación de una UE que funcione y con mantenimiento del euro. Lo que habla en contra es entre otros que los problemas son demasiado grandes, que simplemente los recursos no existen con suficiencia para cubrir los enormes agujeros en las economías de ciertos países de la zona del euro y que otras economías por todo el mundo tienen problemas similares. Además, no quieren países con buen comportamiento verse obligados a salvar a grandes vagos despilfarrantes.

Un escenario más probable es que algunos países abandonen el euro y vuelvan a sus antiguas monedas. El euro se convertirá entonces en un fenómeno europeo más septentrional y central. La UE persiste, pero con cambios en tratado y organización. El problema con esta solución es que el euro será una moneda/divisa de significantemente menor valor y perderá su influencia en el mercado mundial. En cambio viene el yuan chino probablemente a consolidarse como la segunda moneda después del dólar, bajo la condición de que la situación en EE.UU. no se deteriore aún más.

El riesgo es que el euro se averíe totalmente y que la mayoría de los países en la zona del euro vuelvan a sus antiguas monedas. Al mismo tiempo arriesga la UE como organización ser cuestionada por cada vez más gente como la institución democrática que es y probablemente un número de países abandonarán la UE y en su lugar se centrarán en otro tipo de acuerdos de comercio y cooperación que existen, similares a los que han funcionado bien para Noruega desde que la gente allí sabiamente dijo no a la membresía en la UE.

Tampoco es imposible que la opinión en por ejemplo Suecia imposibilice una continuada contribución neta a la UE cada año. Nosotros en Suecia damos/’regalamos’ en la práctica más de 15 millardos de coronas a los burócratas de Bruselas cada año sin recibir nada por el dinero.

Peor aún se pondrá la cosa si también la economía de EE.UU. se avería de manera grave, algo que de ninguna manera es del todo improbable. El gigantesco déficit presupuestario combinado con políticos que prefieren joder a los opositores que solucionar problemas hace que no se pueda tener mayor confianza en EE.UU. como un factor estabilizador en la economía mundial. Tampoco las grandes economías de Asia dejan de verse afectadas  y China puede muy bien ser afectada realmente cuando el dinero para proyectos grandiosos pero inútiles ya no sea posible de conseguir. ¿Y qué si China decide exigir de vuelta las enormes deudas que EE.UU. tiene al país para poder financiar una mayor expansión? Si algún fundamentalista loco en posición de poder en la zona de Europa opina que es una buena oportunidad para aumentar su influencia? Si algún país de Europa en crisis política obtiene un nuevo régimen que cree más en conquistar y atacar que cooperar? La respuesta tradicional es guerra. La pregunta es si va a ir tan lejos. Y la respuesta es en la situación actual que existe un riesgo de que realmente lo haga. [Traducido de larsivarsson.se/612-i-krig-och-euro-ar-allt-tillatet/]

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