Ricos y pobres en Suecia (2)

Kajsa Ekis Ekman: Reinfeldt, ¿lo pasas bien con la pobreza?

  • Suecia es más rica que nunca

  • Tenemos más recursos que nunca

  • Pero para un grupo cada vez mayor de suecos, ésto no importa nada. Escribe Kajsa Ekis Ekman

POBRES EN SUECIAFredrik Reinfeldt, tengo una pregunta para tí. Estoy sentada aquí con diecisiete documentos de Eurostat, la agencia oficial de estadísticas de la UE, y me pregunto qué ha sucedido.

Estos documentos son todos acerca de la pobreza. Sobre el riesgo de ir a parar a la pobreza en la Europa de hoy. Los saqué para comparar el impacto de la crisis en el sur de Europa con un país estable, donde el crecimiento es cada vez mayor. Un país rico al que le va bien. Es decir, un país como Suecia. Pero hay algo que no cuaja.

Reviso los números de nuevo: ¿he mirado accidentalmente a España? No, pone Suecia. Allí donde pensé que iba a ver a un país que se sentía bien, vi a un país donde el riesgo de ir a parar a la pobreza había aumentado en todas las diecisiete categorías en los últimos cinco años.

Durante tu tiempo en el poder, Fredrik Reinfeldt, el número de suecos que arriesgan ir a parar a la pobreza ha aumentado del 9,5 al 12 por ciento de la población total. El número de gente con poca formación que arriesga ir a parar a la pobreza se ha duplicado. La proporción de jubilados en riesgo de ir a parar a la pobreza ha aumentado del 10 al 15,5 por ciento. Entre los inmigrantes no europeos, el riesgo es del 45 por ciento. Grupo tras grupo está más expuesto. Si se es joven, pensionista, inmigrante, trabajador poco cualificado, ciudadano de zonas poco pobladas en el interior, pueblerino, madre (o padre) soltera/o, familia con más de tres hijos, empleado a tiempo parcial o en paro – entonces el riesgo es mayor hoy que hace cinco años de que se pase uno/una al otro lado de la frontera (la pobreza). Quizás tú contestes: estas personas no trabajan – estamos a favor de una política bajo el lema ‘valdrá la pena trabajar’. Pero eso no es cierto. Incluso para el grupo de empleados, el riesgo de caer en la pobreza ha aumentado durante tu tiempo en el poder.

Pobreza suena duro, exagerado. “La pobreza la asocio yo con África”, como un miembro moderado del parlamento dijo el año pasado cuando fue confrontado con la realidad de la adicción a las drogas. Ahora hay una razón por la cual la UE ha elegido hablar de la pobreza relativa y no en la cantidad de dólares al día. Esto se debe a que en los países ricos se es ‘de facto’ pobre si no se tiene un ingreso que le permita a uno mantener un estándar de vida normal. No se trata de viajes a Tailandia. Se trata de claras diferencias en la salud y longevidad. Se trata de que los hijos de una empiezan a guardar silencio sobre uñas encarnadas porque saben que no tienen medios de comprarse unos zapatos nuevos. De no ser capaz de romper con una pareja de la que una está harta porque la economía no lo permite. Se trata de repente de sentirse insuficiente. Mirarse en el espejo y sentirse fea. El ver el hogar de una y descubrir que tiene una pinta de la hostia/horrible. Y al mismo tiempo ver cómo las clases altas se adelantan y siempre ponen el listón más alto para lo que es un estándar aceptable – en vivienda, apariencia, estilo de vida. De que la palabra “white trash”/”basura blanca” de repente se vuelve de moda, para describir a aquellos que no pueden mantener el ritmo. El inglés hace que sea más fácil de ocultar un signo doloroso del tiempo: que haya surgido una necesidad de llamar a otras personas de basura.

Hay una palabra que describe justamente esto en el punto. A saber, exclusión/marginación. Fuísteis vosotros en la alianza los que la acuñásteis. Vuestro objetivo de “detener la marginación” contribuyó a vuestra llegada al poder. Cinco años más tarde la marginación ha aumentado en todas las categorías. No hay causas externas para esto. Ninguna crisis del euro como en el sur de Europa, ninguna crisis de la deuda como en EE.UU.. Ningún desastre natural, ninguna guerra o falta de recursos. Por el contrario – Suecia es más rica que nunca. Tenemos más recursos que nunca. Pero para un grupo cada vez mayor de suecos, esto no importa nada. Ellos viven bajo crisis permanente, independientemente de la coyuntura económica.

No hay nada que sugiera que el aumento de la desigualdad social sea bueno para la sociedad. Por el contrario existe una extensa investigación que demuestra lo contrario. Lee sólo Wilkinson y Pickett (2010), o The Marmot Review, pedido por el gobierno británico (Sir Michael Marmot, 2010). Estos estudios muestran que las divisiones en la sociedad crean inseguridad, delincuencia, problemas de salud y aumento de costos sociales. Esta pobreza es perjudicial y en Suecia – totalmente innecesaria.

Así que por eso me pregunto, Fredrik Reinfeldt: ¿Qué ha sucedido? Ha sido un error, algo que ha ido mal? ¿O es así que quieres que Suecia aparente? [expressen.se/]

Kajsa Ekis Ekman es periodista y escritora.

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