Bailout – Socialismo para los ricos

Clint Eastwood rara vez hace una mala película. Pero no siempre se basan en una historia real. La semana pasada llegó el momento de la Super Bowl – la final del ‘fútbol’ estadounidense. Todo el mundo la ve y todo el mundo ve la publicidad en el descanso del medio tiempo. Este año hizo ‘Clintan’ (como llaman en Suecia al actor) la publicidad de Chrysler en un elegante y comentado ‘film’ de dos minutos. El mensaje trataba de que es medio tiempo para EE.UU. también, y es ahora, en medio de la crisis, que el país debe venir (levantarse) de nuevo. Y así habló él de la industria del automóvil en Detroit, que ha vuelto a pesar de todo – un modelo para todo el país.

CLINT EASTWOOD

Esto es publicidad política, ya que Chrysler y General Motors sobrevivieron a la crisis a través de subvenciones públicas masivas de los presidentes Bush y Obama. Así paga de vuelta Chrysler su deuda: Dadnos dinero y haremos campaña para vuestra política. Pero cuando intentan vender el bailout (rescate) como un éxito, es libre de escrúpulos, como el taller de coches del ‘Honesto Harry’*.

Nadie sabe cuánto van a costar los rescates, pero una estimación va a parar a más de 250 millardos de coronas suecas. Por supuesto, da beneficios a los accionistas y crea oportunidades de trabajo y ocasiones fotográficas en las que el presidente puede ir allí y señalar a máquinas. Pero cada vez que los políticos afirman que crean puestos de trabajo se debe de preguntar uno lo que ese dinero podría haber hecho si hubiera quedado en los bolsillos de la gente.

¿Qué habríamos comprado en su lugar? ¿Qué otras empresas podrían haber crecido y empleado entonces? Eso nunca lo sabremos. Sólo sabemos que el estado toma el dinero de lo que habríamos querido comprar para darlo a lo que no queremos comprar.

Lo que los contribuyentes más compran es exceso de capacidad. Según la firma de análisis CSM Worldwide puede el mundo producir anualmente 94 millones de coches, pero sólo se venden 64 millones. Todos no pueden vender el excedente a China, ya que los chinos pronto fabrican 10 millones de coches más de lo que compran. Chrysler quizás sobreviva, pero a costa de que automotrices europeas colapsen.

Cuando el estado salva a grandes empresas – socialismo para los ricos – toma de empresas que son competitivas para dar a las que no lo son. Pero no tomes mi palabra por ello. Así dijo el propio

Clint Eastwood, antes de que él hiciera publicidad para Chrysler: “No debemos rescatar a los bancos y las compañías de automóviles. Si un CEO no sabe cómo conseguir que su compañía vaya con beneficio, no debe ser CEO “.  [metro.se/]

*’Hederlige Harry’ (Honesto Harry) es una farsa muy popular en Suecia escrita por Michael Cooney.

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