Molinos más seguros para las aves

La Fundación Migres alerta de errores en los estudios sobre parques eólicos

p e avesCada molino que se instala supone un riesgo para las aves. Por eso los parques eólicos deben superar estudios de impacto ambiental que minimicen las posibilidades de accidente. La Fundación Migres, experta en la protección de estos animales, ha alertado en una reciente publicación internacional de que estas evaluaciones han errado en sus pronósticos. Según esta investigación, no hay relación entre las variables que contemplan las legislaciones y la mortalidad real registrada. Administraciones, como la Junta andaluza, trabajan ya en medidas que sí han conseguido reducir los impactos.

La Junta andaluza ha implantado medidas para evitar los impactos

En este estudio han participado investigadores del CSIC y Migres, de España, y del Raptor Research Center y la Boise State University, de Estados Unidos. Los resultados se basan en el análisis durante tres años de la correlación entre 50 evaluaciones de impacto ambiental, que deben presentarse para cada proyecto de forma obligatoria, y la mortalidad de aves en veinte de esos parques eólicos ya en funcionamiento. Y la principal conclusión es que no existe tal relación. “Se han autorizado parques que según estos estudios de impacto ambiental eran seguros, cuando su mortalidad ha sido muy elevada. Y es muy posible que por riesgos inexactamente estimados se haya denegado la autorización a parques que sí hubiesen sido seguros”, sostienen los científicos.

El error tiene una base fundamental, según Miguel Ferrer, profesor del CSIC y presidente de la Fundación Migres. “Los estudios se han basado en investigaciones rigurosas del paso de las aves, la localización de la vegetación o la orografía, pero han analizado el parque de forma global y no máquina a máquina”. Para Ferrer, cada molino debería tener un estudio individual. “Se asumía que hay relación entre densidad de aves y posibilidad de accidente, pero no es así porque las aves se mueven por pasillos de viento, aprovechando las corrientes más rápidas. Estamos hablando de situaciones que cambian por decenas de metros”, apunta el investigador. […]

Una de las medidas más importantes, iniciada en 2005, ha sido el establecimiento de paradas de emergencia de los molinos. Una red de vigilantes observa durante todo el año la llegada de grupos de aves y ordena detener los parques eólicos. Se aplica sobre todo en octubre y noviembre, fechas que coincide con las migraciones. El año pasado las empresas tuvieron que hacer 4.738 paradas solo en la provincia de Cádiz. La duración media de cada parada es de 24 minutos. Es una iniciativa que ya se aplica en el 80% de los molinos. […] [PEDRO ESPINOSA/elpais.com]

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*