Incluso hoy día oímos que el 11 de septiembre de 2001 “lo cambió todo”. ¡Tonterías!

11-september-2001-world-trade-centerUn día hace exactamente diez años (este domingo), el teléfono sonó en Värmdö. Era mi explosivo jefe Bengt Bengtzon que por una vez sonaba casi tranquilo:

– Enciende el televisor, dijo. Suceden cosas tan raras …

Como podéis imaginar era lo extraño que dos aviones secuestrados sedimentaron en los rascacielos del World Trade Center en Nueva York y un tercero contra el Pentágono en Washington. Un cuarto, que probablemente tenía la intención de cortar la Casa Blanca se estrelló en Pensilvania. 2.996 personas perdieron la vida – la cifra es muy incierta – y se habla aún hoy sobre el peor ataque terrorista de la historia.

Ok, fue una explosión. Se escuchó en todo el mundo y aún se oye – demasiado a menudo – el comentario de que el 11 septiembre de 2001 “lo cambió todo”.

A lo que yo digo: Chorradas!

Para ser una superpotencia, escribe el pensador francés Jean-Francois Revel, debe un Estado ser líder en cuatro áreas: economía, tecnología, militar y cultural. EE.UU. es el único país que nunca jamás ha tenido esta supremacía. Era aplicable el 2001. Este es el caso ahora. China está cansada, India dividida, Europa en quiebra y el Medio Oriente – desde donde los secuestradores llegaron – en un caos sangriento. Los islamistas están furiosamente ocupados con hacer guerra y masacrarse entre ellos mismos. Europa se agrieta en todas direcciones.

Rusia continúa enérgicamente (tal vez palabra errada!) con no ser y si el sucesor de Mao Zedong ha demostrado algo, es que simplemente no se puede dirigir centralmente medio mundo.

En resumen, los terroristas perdieron.

Que los estadounidenses en los últimos diez años ha cometido muchos errores, especialmente en Irak y Afganistán, no cambia nada. El conflicto entre los islamistas y el mundo moderno (cristiano o no) se habría dejado sentir en cualquier caso – o sea, independientemente del 11 de septiembre – y eso no es todo.

No, eso no es todo. Como hemos experimentado día tras día justamente este año, los islamistas se han declarado la guerra a sí mismos – y contra los líderes que tan exitosamente utilizan la religión como un medio para engañar y oprimir a los más pequeños, no menos a millones y millones de mujeres.

Piensa en Mubarak! Piensa en Bashar Assad! Piensa – si tienes fuerzas – en el especialista en torturas y asesinatos Gadafi! Todos ellos tienen dos cosas en común: se presentan como creyentes profundamente sinceros. Y no han escatimado recursos a la hora de mantener y fortalecer su poder personal. Qué difiere – si me atrevo a escribir de manera tan descarada – a Gadafi de Hitler? En mi opinión, sólo que Hitler logró tomar el mando de un país mucho más poblado y rico en recursos …

El 11 de septiembre fue una explosión espectacular – qué inverosímiles imágenes cuando los aviones polvorearon los rascacielos y la gente saltaba por las ventanas!

Igualmente es lo que está teniendo lugar ahora en el mundo árabe significativamente mucho más importante. Las rebelión flamea en un país tras otro.

Los seguidores de Gadafi asesinan y son asesinados. Lo mismo en Siria y en el vasto Egipto un caos sin precedentes en el que nadie parece saber quién está a favor o en contra – y sobre todo no (parece que saben) quién va a gobernar.

Todo esto habría ocurrido – quiero decir – independientemente del 11 de septiembre. En el moderno, mundo conectado con Facebook, Google y correo electrónico que ni se puede parar ni censurar, se encuentran dictadores y opresores sueltos. Aunque no tengamos absolutamente garantías de que países como Libia, Siria y Egipto tengan la fuerza de seguir todo el camino a la verdadera democracia … [expressen.se]


Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*