Cerebro recalentado nos hace bostezar

gäspning¿Por qué bosteza la gente?

Porque estamos aburridos o cansados​​, es la respuesta por defecto.

Pero un nuevo estudio sugiere que la causa puede ser muy diferente: que bostezamos para proteger el cerebro contra el sobrecalentamiento.

En el estudio, publicado en la revista Frontiers in Evolutionary Neuroscience, los investigadores midieron la frecuencia con la que la gente bosteza cuando observaron fotografías de otras personas bostezando.

El experimento se realizó tanto en invierno como en verano en la ciudad de Tucson en Arizona, en el sur de Estados Unidos.

El resultado es sorprendente: en invierno reaccionó la mitad de las personas del intento con empezar a bostezar, en comparación con sólo una cuarta parte en verano.

Controlado por la temperatura

La conclusión de los investigadores es que el bostezo es, al menos en parte, controlado por la temperatura ambiente. También afirman que el propósito con el reflejo es enfriar el cerebro, lo que ocurre de forma automática cuando aspiramos aire frío en el cuerpo.

Esto puede parecer contradictorio. Es sobre todo en verano cuando necesitamos enfriar la cabeza, y no tanto en invierno? Bueno, lo es, pero entonces no funciona el método porque el aire es cálido durante la temporada. Probablemente es sólo dentro de un rango de temperatura relativamente estrecho que el método es eficaz. En el verano se requieren otros medios, como un refrescante chapuzón. [expressen.se]

El bostezo sirve para enfriar la cabeza

Siempre hemos tenido la idea de que un bostezo es una señal de sueño o aburrimiento, pero no imaginábamos que éste tuviera un propósito o que generara un beneficio para nuestro organismo. Pues de acuerdo con un nuevo estudio, el bostezo es un mecanismo que sirve para enfriar la cabeza y regular la temperatura del cerebro.

Investigadores del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Princeton se dieron a la tarea de documentar la frecuencia con la que la gente bosteza, y descubrieron que hay una mayor incidencia de bostezos cuando la temperatura del ambiente es más baja y que las personas bostezan menos cuando el calor al aire libre es mayor que la temperatura corporal.

En resumidas cuentas, bostezamos más durante el invierno que durante el verano.

Los científicos que realizaron este estudio observaron que el bostezo se relaciona con cuánto tiempo está una persona expuesta a las condiciones climáticas. En verano la proporción de personas bostezando se redujo significativamente, de 40% en invierno a sólo 10% en verano. Un efecto inverso se observó en el invierno, la proporción de personas que bostezaba sólo aumentó ligeramente para los que pasaron más de cinco minutos al aire libre.

Y quizá te preguntes si es que este descubrimiento, más allá de aportar un dato curioso, sirve de algo para la medicina.
Según los autores de la investigación publicada en Science Daily, entender en qué circunstancias se da el bostezo podría ayudar a comprender mejor algunas enfermedades como la esclerosis múltiple o la epilepsia, que se acompañan de bostezos frecuentes y de termorregulación.

La principal conclusión de este estudio fue que el bostezo ayuda a enfriar el cerebro a través de un intercambio de calor con el aire aspirado.

“Se cree que el efecto de enfriamiento del bostezo es el resultado del incremento del flujo sanguíneo al cerebro causada por el estiramiento de la mandíbula, así como por una contracorriente de intercambio de calor que se genera con el aire ambiental que acompaña a la inhalación profunda”, publicaron los investigadores. [Sonia Ramirez/salud.aollatino.com]

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