Ingenieros españoles hacen cola para irse a Alemania

espamaniaLa canciller de  Alemania Angela Merkel creó grandes expectativas entre muchos jóvenes españoles a principios de año, cuando anunció que su país necesitaría la próxima década más de 100.000 ingenieros, y que estaría encantada de que fueran españoles. El problema es que algunos interesados no sabían por dónde empezar la búsqueda. Ayer, por fin, obtuvieron respuesta: la Cámara de Comercio de Alemania organizó en Barcelona un seminario sobre movilidad laboral. El objetivo: explicarles a ingenieros españoles las bondades de trabajar en Alemania y cómo conseguir una entrevista de trabajo.

Los inscritos hacían cola a primera hora en la puerta de la sala de conferencias. Algunos que no tenían plaza esperaban poder ocupar el hueco de los rezagados. El evento, que no tuvo demasiada publicidad ni difusión, estaba destinado solo a ingenieros titulados que se hubieran inscrito días antes. En la sala no había ni una silla vacía: las 80 plazas se quedaron cortas. La mitad del público tenía entre 25 y 30 años. La otra mitad bien podía rondar los 40 años. Ferran L., ingeniero de electrónica de 26 años, era uno de los que buscaba una entrevista de trabajo para Alemania. “Yo estuve de Erasmus allí, pero me volví, porque quería conseguir experiencia laboral en España. Ahora aquí tengo trabajo, pero en un puesto para el que estoy sobrecualificado”, explica. 
En la jornada de ayer, que se repetirá el viernes en Madrid, Arnau Soy, del Servicio de Ocupación de Cataluña, explicó qué es el servicio Eures: la red pública para buscar trabajo dentro de la Unión Europea. En ella participa España, que ha llegado a un acuerdo con las oficinas estatales de empleo germanas para la selección de ingenieros españoles. “Para ser incluidos en la selección debéis entrar en la web de Eures. Tened claro que las empresas imponen requisitos elevados”, advierte. Los más buscados: ingenieros especializados en metalurgia, electrónica y automoción. En una segunda ronda buscarán profesionales de la medicina y profesores de español. “Quieren buenos profesionales y si puede ser con un nivel de alemán B2″, recuerda. 
El nivel al que se refiere Soy, el B2 en una escala internacional, es alto. Significa que los aspirantes deben ser capaces de hablar con fluidez, escribir y leer textos complejos. “Se consigue en cinco años dando dos clases de hora y media por semana. Con el sistema turbo, para los que necesitan trabajo ya, hay intensivos, y se puede conseguir en unos seis meses, pero con más de cuatro horas diarias de clases”, apunta Marc Borneis, director adjunto de Goethe Institut. “Yo vengo de Alemania. He estado ocho meses estudiando el idioma, aprovechando que mi hermana vive allí. Ahora quiero ir a trabajar”, cuenta Joan, ingeniero químico, que cree que tiene un nivel de alemán algo inferior al exigido, pero se defiende. “Me conformaría con encontrar unas prácticas”, comenta. […] [CRISTINA DELGADO/elpais.com] 

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