Perdió sus piernas – por una picadura de avispa

Viveca SjöbergElla perdió ambas piernas y ocho dedos – a causa de una picadura de avispa. Ahora lucha la enfermera Viveca Sjöberg, 47, para volver a una vida casi tan activa como la que dejó. – Algunos dicen que esto ocurrió a persona adecuada, nunca me doy por vencida, dice ella.

Ella es delgada como un hilo y se mueve rápidamente y sin problemas a través del piso adaptado a personas con discapacidad de tres habitaciones en Linnéstaden (Gotemburgo). La silla de ruedas es/son ‘las piernas’ de Viveca Sjöberg cuando las prótesis no funcionan. Habla claramente con todo el cuerpo y coloca las piernas mutiladas constantemente la una sobre la otra.

– He sido bailarina de competición y siempre he entrenado, cuenta ella. Me ha ayudado enormemente. Las clínicas ortopédicas nunca han visto a nadie aprender a caminar con dos prótesis tan rápido como yo.

Ignoró la alta fiebre

El lunes, 15 de septiembre del 2008 se transformó su vida para siempre. Viveca estaba sentada hablando por teléfono en el trabajo cuando una avispa enorme voló por la ventana y le picó en la mejilla izquierda.

– Dije ay!, maté a la avispa y la tiré a la papelera.

Al día siguiente tenía Viveca 39.5 de fiebre. Ella lo ignoró porque se iba a celebrar una interesante conferencia en el lugar de trabajo BUP en Västra Frölunda ese día. Por cierto, no podía darse el lujo de estar enferma de todos modos.

Al día siguiente trabajó también.

– Yo no quería decepcionar a mis niños lindos, dice ella.

El jueves buscó atención en el servicio de urgencias de Axess (Axessakuten). Ella recuerda que un médico le dijo que estaba “muy, muy enferma”. Después la pusieron en un taxi con un volante al hospital de Sahlgrenska.

Luego todo se volvió negro.

– Me desperté de nuevo en algún momento en noviembre con las manos en paquete. Al principio pensé que habría sufrido una lesión por quemadura. Ha tomado tiempo el conseguir una comprensión completa.

Afectada por envenenamiento de sangre

Hoy ella sabe que sufrió envenenamiento de sangre, gangrena, y fracaso multiorgánico. Los pulmones se colapsaron y el aparato (ECMO) que había en Suecia estaba ocupado. Por eso fue trasladada en avión al Aarhus Universitetshospital.

– Dos veces mi familia se acercó allí para despedirse, tan grave era la situación, dice Viveca.

Las piernas fueron amputadas durante las tres semanas en Dinamarca. La mayoría de los dedos fueron eliminados en Suecia. Sólo los dedos pulgares fueron dejados sin tocar.

Viveca Sjöberg pasó en total ocho meses en el hospital. Nadie sabe a ciencia cierta qué tipo de bacteria con la que fue afectada.

– Yo no soy alérgica a las picaduras de insectos, nunca he reaccionado antes, dice ella.

Además de las amputaciones y los dolores fantasma posteriores, se ha sometido a un trasplante de piel alrededor de los dedos y cirugía plástica de la mejilla. La capacidad pulmonar es de un 30 por ciento y en el oído izquierdo sólo puede escuchar sólo tres notas graves. Ha perdido 30 kilos de peso y el sistema inmunológico está fuertemente deteriorado.

– Incluso he tenido amigdalitis en el estómago. Las bacterias encuentran sus propios caminos en mí. 

Aunque Viveca da la impresión de mucha alegría, tiene momentos negros. El hijo de 9 años de edad Robin le da la fuerza para seguir adelante.

Ganó contra la Seguridad Siocial

– La pérdida de las piernas la he aceptado, pero no las manos. Ni siquiera puedo sostener un bolígrafo, dice. Y cuando hablo de lo que ha sucedido es como si se trata de otra persona.
Recientemente ganó una demanda contra la Seguridad Social sobre el derecho a una renta vitalicia. La Seguridad Social cuenta con que ella pueda trabajar de nuevo y le ha propuesto un trabajo de enfermera en el cuidado de ancianos …

– Ellos no entienden qué heridas tengo. Ahora tengo un subsidio de enfermedad del 64 por ciento del salario. Con eso nadie puede vivir. [gt.expressen.se]

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