Suecia sufre de ‘locura de edad’ y malicia

BANDEHace unos días cumplí yo 78 años. Yo soy pues un viejo, una persona mayor, uno que – no dudo en decirlo – debería tener el sentido común de estar muerto.

Sí, así es. Recibo por lo menos un centenar de mensajes de correos electrónicos a la semana – a veces muchos más – y una gran parte de estos correos electrónicos y aún más ‘cartas de papel’, tratan de la forma en que nosotros aquí en Suecia maltratamos a las personas mayores. El tema más común es:

– Muévete viejo del diablo! Jubílate de verdad y no te cuelgues en un trabajo que podría ser hecho por alguien más joven!

A esto es la respuesta es (me disculpo porque por repetirlo) que esto de que gane dinero es bueno también para otras personas. Yo no necesito ninguna subvención y no la recibo tampoco. Gasto lo que gano en comida, alquiler del piso, libros, ropa, etcétera, y pongo ruedas en movimiento – al igual que doy trabajo a otras personas. E ingresos.

Economía no es un juego de suma cero y visto en perspectiva es bueno si tantos jubilados ancianos como sea posible sigan trabajando. (También les da una vida más divertida, según mi opinión. El estar sentado y esperar a la muerte no es nada divertido, ni siquiera teniendo un cóctel al alcance …) Pero Suecia sufre de locura* de edad y malicia. Una dama mayor que conozco, mucho más vieja que yo, experimenta a diario que de los del servicio de atención domiciliaria son descuidados a través de su programa. Un día recientemente pudo oír: “Hacer la cama, la haces tú misma”.

Semana tras semana brillla por su ausencia la limpieza y ayuda para lavar la ropa a la que ella ha obtenido derecho a. El consumo de papel higiénico y papel para la cocina es enorme (se puede tomar consigo) y también otras cosas desaparecen.

Aquí es importante hacer dos observaciones:

1. Recibo cartas y correos electrónicos de muchas personas mayores que no conozco, pero que cuentan de cómo están siendo robados o al menos creen que son robados.

2. No identifico a mis informantes. Podría dar lugar a represalias y muchos de nosotros personas mayores somos en la práctica indefensos.

Muchos (en mi opinión) se sienten mejor con cuidadores del sevicio de atención domiciliaria que son inmigrantes. Ellos tienen más empatía y no tienen tanta prisa como los suecos. Los suecos y las suecas parece por el contrario (según gente que me escribe) que tienen la necesidad de capatacear. Y quejarse, quejarse, quejarse de su propia situación …

Muchas de las quejas provienen de diferentes hogares de ancianos. Encerramientos, mala comida, paseos que brillan por su ausencia, y así lo de ser un ‘kolli’ (paquete), transformado de una persona independiente y libre a totalmente dependiente viejo (esta horrible palabra). Suecia es a menudo citada como uno de los mejores países para envejecer. Pobres de ellos, de ser así, los demás. Yo mismo he viajado por el mundo durante casi 50 años*** y mi creencia es que el aparato de nuestro país pertenece, está entre los mejores, pero que los jóvenes en las familias demasiado a menudo dejan a la deriva a los viejos, solos con un personal estresado, sin contacto y llenos de ansiedad. La falta de dinero de los municipios, al igual que restricciones económicas, también juegan un papel importante en esto. Al igual que mala organización. Y se pone la cosa peor. Un 7.5 por ciento de la población de Suecia es ahora mayor de 65 años. Dentro de no demasiados años estamos en un 20 por ciento.

Una quinta parte de la población deberá ser sustentada, por supuesto con la ayuda de impuestos, por cerca del 60 por ciento que está comprendida en la edad 19-64 años. Al igual que en muchos otros países europeos, seremos nosotros los ‘viejos- y viejas del diablo’  una pesada carga a remolcar en el futuro. Esto se aplica independientemente de que el próximo primer ministro se llame Reinfeldt o Juholt**. [expressen.se]

*** Fue corresponsal en el extranjero durante muchísimos años.

**     Håkan Juholt, el que han elegido hace poco como nuevo líder del partido socialdemócrata.

*      Asco, aversión, repugnancia, repulsión, manía, miedo.

Ulf Nilson, el autor del artículo traducido aquí al español, es un veterano periodista y escritor sueco.

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