Suecia está a punto de suicidarse

hHace unos días, cuando todavía estaba de vacaciones, se puso de manifiesto que las pensiones van a ser reducidas.

Por segunda vez este año!

Parte de la reducción se verá compensada por la disminución de impuestos, pero el neto sigue siendo negativo. Igual a menor poder adquisitivo, menos libertad para nosotros, que hemos llegado a cometer el peor crimen que se puede cometer en Suecia: nos hemos convertido en viejos y ahora “somos carga para la sociedad“.

Muchos se habrían puesto, al igual que yo, cabreadísimos cuando leyeron acerca de los impuestos. Pero probablemente la mayoría no se dio cuenta de que la mala noticia era solo la punta del iceberg. La verdad es simplemente peor: Suecia y varios otros países europeos – pero no Estados Unidos – están a punto de abolirse así mismos, de suicidarse.

Follamos seguro tan diligentemente como antes (eso espero, por el bien de todos), pero vemos/nos cuidamos de no tener hijos. Para que una sociedad vaya a seguir existiendo se requiere que cada mujer de a luz 2,1 hijos (sí, estadísticamente hablando). Suecia está ahora abajo en 1,64 según todos los cálculos , 1,8, según las cifras de hace dos años de la SCB.

Los “ardientes” y conocidos amantes de niños italianos y españoles son aún peores, así como los alemanes.

La peor es la situación en Rusia con 1,2, no menos porque el 70 por ciento de todos los embarazos terminan con aborto. Esto significa que Rusia, independientemente de cuántas bombas nucleares se tengan, se vuelve más y más débil. A mediados del siglo XXI, no hay 135 millones de rusos, sino tal vez unos 80 millones, más o menos la Alemania de hoy – que en ese momento, sin embargo, quizá se haya reducido a 50.

Todas las cifras son aproximadas, pero la tendencia es clara: los occidentales somos cada vez menos. ¡Y más viejos!

Suecia, donde uno de cada cuatro fetos son abortados, es el cuarto país más antiguo de Europa. Cada vez menos jóvenes tienen que sustentar a cada vez mayor número de ancianos. Eso significa bien un bajón dramático del estandar de vida – pan y agua para nosotros, los viejos y viejas del diablo o un fuerte aumento de la inmigración. Un poco drásticamente expresado, tenemos que cambiar a la gente en el viejo país. O marchitarnos.

Como todos saben, la inmigración comenzó hace mucho tiempo. Ha creado enormes problemas (perdón, ahora seré regañado por racista!) pero también ha estimulado la economía. Pero no lo suficiente. Para que prosperidad de un país aumente debe aumentar la población, así como la fuerza laboral. Más gente, más bocas que sustentar, más pies a los que hacer zapatos, etc.

El mejor ejemplo es por supuesto Estados Unidos. La gente se muda allí para trabajar, ganar dinero, comprar, no –como en Europa, incluída Suecia- para ser atendidos y recibir subvenciones.

El continente europeo es en gran parte estático, Estados Unidos por el contrario dinámico. El que así lo quiera puede en cambio decir que Europa es más blanda y más humana, mientras que Estados Unidos es crudamente capitalista y brutal, enfocado en que cada uno debe cuidarse de sí mismo  (lo que también es aplicable en Rusia que es una infeliz mezcla de ambos sistemas).

Aquellos que lo deseen, en vez diciendo que Europa es más suave y más humano, mientras que los EE.UU. es el capitalismo crudo y establecer brutal que cada uno debe cuidar de sí mismo (como es el caso de Rusia, que es una desafortunada combinación de ambos sistemas).

De todos modos es el desarrollo en el que nos encontramos en lo que se refiere a Europa una especie de suicidio prolongado, animado entusiásticamente por los fundamentalistas musulmanes que nos consideran apóstatas impuros porque comemos carne de cerdo y dejamos de reprimir a las mujeres con las que nos hemos casado que de forma repugnante no cubren su rostro.

Podría decir mucho más sobre esto, pero el espacio se agota.

¿Puede evitarse la catástrofe? Tal vez. Pero tiene mala pinta… [expressen.se/kronikorer/ulfnilson]

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