La ONU es un sindicato para los dictadores del mundo

gaddafi1Día tras día tras día escupe la TV crisis en francés, inglés, sueco y a veces ‘americano ancho’. Además de en ochenta y un otros idiomas.

Se plantean preguntas pero en la mayoría de los casos no son respondidas, excepto con eufemismos y respuestas cuidadosas y poco claras.

Sin embargo, hay excepciones. Recientemente fue preguntado el secretario de Defensa norteamericano, Bob Gates (durante largo tiempo un’grande’ en la organización espía de la CIA) sobre una “no fly zone”, o sea, prohibición de tráfico aéreo sobre la extensa Libia, para que los helicópteros y aviones de ataque rusos de Gadafi no puedan continuar asesinando a la gente.

– Entonces hay que disparar a muerte a todos, declaró con firmeza Gates tan tranquilo. O sea, guerra!. 

¿Quiere la superpotencia EE.UU. ir a la guerra para salvar a algunos libios opositores de mierda?

Siguiente pregunta, por favor.

(Hay que decir sin embargo que gran parte de tropas especiales estadounidenses, británicas y quizás otras, ya merodean por el desierto.)

La siguiente pregunta es probablemente la que la gente normal y decente en todo el mundo suele hacer. Dice así:

– ¿No puede la ONU hacer algo para detener la carnicería? ¿No es tarea de “la organización de la paz” el crear paz?

La respuesta es: no, no, para nada.

La ONU es (como un sagaz comentarista sueco dijo) “el sindicato de los dictadores”. La ONU está construida para hablar, no para actuar.

Se puede condenar a Gaddafi – y se hace también – pero el estado de Libia, que declara guerra contra los ciudadanos del país, es justo un miembro igual de soberano que Suecia (que se contenta con recaudar contribuciones de los suyos).

Ante la ONU son pues todos los jefes de estado y jefes de gobierno iguales, el ‘amable’ Reinfeldt así como ese perro que se llama Muammar Gadafi – y observad que uso la palabra perro porque el perro entre los árabes es un animal “impuro”. El “perro loco” de Oriente Medio como Ronald Reagan lo llamó.

Es probable que no tomaría más de un día a EE.UU. para eliminar a Gadafi (jefe de estado por más tiempo que cualquier otro en tiempos modernos!) Pero, oh, oh qué vida se armaría. Mientras un dictador “se contenta con” (como se dice) matar a sus propios súbditos, no corre mayor riesgo. Lo peligroso es cruzar las fronteras, no el matar o esclavizar a las personas.

Naciones Unidas deberá, en conformidad con sus estatutos, defender los derechos humanos, pero en lo esencial ni siquiera lo han intentado. Cuando Estados Unidos ‘una vez en el mundo’ emplazó tropas para evitar que Corea del Norte pasara a Corea del Sur, no pudo la Unión Soviética poner su veto, ya que en ese momento boicoteaba al Consejo de Seguridad.

A decir verdad la ONU se ha dedicado en gran parte a “preservar la estabilidad”, o sea, a proteger regímenes criminales.

Soy consciente de que difícilmente puede ser de otra manera. Un gobierno mundial con derecho de acción es un sueño para ingenuos – una pesadilla para realistas.

“El Papa, ¿cuántas divisiones tiene?” preguntó Stalin con desprecio. La misma pregunta se puede plantear sobre la ONU y la respuesta es que charlas en Nueva York no salvan vidas en las calles de Trípoli. O sea que hay todavía riesgo, esta semana, de que Gadafi y sus repugnantes hijos sean capaces de mantenerse por lo menos algo de tiempo para matar, torturar y robar, como de costumbre.

La llamada comunidad internacional no se pone de acuerdo y no llegarán a un consenso excepto en palabras, proclamaciones y similares. El sindicato de los dictadores actúa en la práctica como un protector de los opresores, de los llamados grandes. Para nosotros que nos ha tocado ser pequeños no hay protección. [Ulf Nilsson / expressen.se]

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