Kamprad – un intocable icono de poderío

Ingvar Kamprad es el icono de la industria sueca, al igual que Carolina Klüft lo es entre las estrellas del deporte. Y ¡hay de aquellos que traten de meterse con la imagen del icono!. Entonces salen corriendo los seguidores al rescate. El reportage de finanzas de DN de ayer sobre las casas de Ingvar Kamprad fue un “punto bajo”, dicen algunos lectores por correo electrónico y teléfono. También hubo reacciones menos hermosas que esas.

DN ha acumulado ahora en corto tiempo el descontento de los seguidores de Ingvar Kamprad en dos ocasiones. En parte a través del reportage publicado en marzo de este año sobre que la familia Kamprad cobra alrededor de 3,5 millones de coronas anuales por regalías ya que el 3% de las ventas del grupo Ikea cada año va a parar a otras empresas y fundaciones controladas por la familia. En parte por el reportage de ayer sobre las viviendas de la familia Kamprad.

El propósito de los artículos es simplemente contar algo que es menos conocido y no ‘iluminado’. Y la brecha entre lo descrito y la imagen que existe (que da Kamprad) sólo hace aún más interesante el contarla. La alternativa no es dejar de escribir sólo porque no coincide con la percepción actual de la mayoría.

Ingvar Kamprad ha logrado una posición única entre los millardarios suecos. Él es muy popular y admirado, a pesar de la sofisticada planificación fiscal y simpatías pro-nazis en su juventud. Y él es maestro en cultivar la imagen de sí mismo, donde la austeridad es uno de los fundamentos. La simple razón de que que haya tenido éxito es seguro que no hay ninguna diferencia entre la persona Ingvar Kamprad y la imagen Ingvar Kamprad.

Cuando recibe la pregunta acerca de la planificación fiscal avanzada, responde algo así como que ‘esos consejeros cobraron muy bien’. Una respuesta brillante para mantener la imagen. Además, seguro que él pensó que eran muy caros.

Como activo en una empresa que no está en la bolsa pueden Ingvar Kamprad e IKEA también elegir con más libertad que las sociedades cotizadas en la bolsa y qué es lo que se quiere mostrar. Durante el año pasado, por ejemplo, DN escribió varias páginas sobre la inauguración de nuevas tiendas Ikea, no menos en Rusia. No llevó eso a correos electrónicos enojados sobre ‘texto de publicidad’.

Cada vez que el curso de H & M ha dado un gran salto hacia arriba surgen artículos acerca de cuánto más ricos se han vuelto el principal propietario Stefan Persson y su familia. Al igual que los cálculos de cuánto dinero la familia Persson recibe de dividendos de las acciones de H & M. No lleva a una tormenta de defensa por los fans de Persson. De la misma manera no puede contar la familia Wallenberg con algunas tropas de apoyo como Ingvar Kamprad puede. Tampoco millardarios más desconocidos como Fredrik Lundberg y la familia de armadores Olsson en Gotemburgo. (Stena Line)

Para saltar de nuevo a la comparación entre los dos iconos ‘smålandenses Carolina Klüft e Ingvar Kamprad, hay una diferencia sustancial cuando se trata de la importancia de la imagen para ambos. Para la imagen de Carolina Klüft no importa mucho el resultado de lo que rinde en el heptatlón o en salto de longitud. 

Por el contrario es la imagen de Ingvar Kamprad como extremadamente austero una parte sustancial de la cultura y la imagen de Ikea. Y es una imagen que se construye sobre todo por Ingvar Kamprad como persona, justo como ha sido y tal vez todavía es importante para casi todo lo demás en la maravillosa construcción de Ikea.

No, no hay probablemente un gran pionero, persona emprendedora, que por sí mismo haya creado o gestionado esfuerzos de generaciones anteriores con un apoyo igual de amplio como Ingvar Kamprad. La única que se le acerca es tal vez Cristina Stenbeck, que todavía tiene algo de una luna de miel en los medios de comunicación.

Ingvar Kamprad, sin duda, sería capaz de iniciar un partido político. Hay muchos que tienen tanta fe en él que lo seguirían.

Los iconos se sienten bien si son iluminados desde varias direcciones para obtener un brillo más lleno. Si sólo hay una especie de luz que brilla sobre ellos el riesgo es que se desvanecen y parecen como más misteriosos y divinos de lo que tal vez lo son.

Somos después de todo sólo humanos, y que Ingvar Kamprad quiera vivir pomposa- y elegantemente es más normal que si hubiese querido estar en un piso de dos habitaciones en Älmhult. Así como es normal tratar de dar también esa imagen del icono. [dn.se/ekonomi/kamprad—en-ororbar-maktikon]

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