Casi muere por congelación

Ingemar Andersson, de 79 años, se resbaló después de que la ambulancia lo dejara a las puertas de su casa y permaneció 14 horas tumbado en la nieve a 10 grados bajo cero. Su temperatura corporal bajó a 34 grados y las dos manos resultaron gravemente dañadas por el frío, así como un pie. (La ambulancia lo dejó y se largó sin comprobar que el hombre hubiese entrado a su casa).

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Manos congeladas

Ingemar Andersson, de 79 años, sobre el drama que estuvo a punto de costarle la vida.

“Por suerte, tenía calzoncillos largos. Pero no guantes. Esa fue probablemente la razón por la que las manos se congelaron”, dice Ingemar Andersson.

Los dedos están negros, carbonizados y rígidamente doblados . Los postefectos después de 14 horas de lucha desesperada en la nieve a 10 grados bajo cero.

– Cavaba y cavaba con las manos, pero no conseguí levantarme, o sea que me quedé tumbado.

Que Ingemar Andersson sobreviviera la noche de pesadilla cuando un transporte de ambulancia lo dejó a solas frente a su casa de campo aislada, es casi un milagro. Cuando fue encontrado por su hermano gemelo Joel no mostraba primero ninguna señal de vida y fue llevado en ambulancia al hospital de Västervik. Entonces, su temperatura corporal era de 34 grados y las dos manos estaban dañadas por congelación, así como un pie. […] [aftonbladet.se/nyheter/article8438886.ab]

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