Wikileaks ha filtrado una gran novela

La mañana después de que Wikileaks liberara todos esos documentos diplomáticos se vio uno obligado a escuchar a un diplomático sueco y un ministro de Asuntos Exteriores sueco quejarse acerca de la amenaza para la estabilidad mundial que las filtraciones ahora causan. Por encima de todo parecía que estaban enojados porque los ciudadanos normales ahora habían podido saber algunas cosas que sólo ellos conocían antes. La santa diplomacia, portadora de la paz mundial y sentido político, se ve amenazada por esta publicación.

Pero así reaccionan siempre las élites cuando las puertas se abren a sus hasta hace poco mundos secretos. La diplomacia es por mucho – y siempre lo ha sido – algo de un mundo de clase alta; nunca ha habido especialmente muchos hijos o hijas de cajeras de supermercado o de conductores de autobuses que hayan sido activos allí. Es por eso que en momentos revolucionarios a menudo ha sido muy tentador abrir los archivos secretos: Después de la revolución rusa, no sólo se abrió la bodega del zar, sino también los escondites de los secretos de la diplomacia rusa para difundirlos por calles y plazas. 

Ahora parecen – posiblemente con algunas excepciones relacionadas con el Oriente Medio – no ser algunos secretos muy explosivos los que nos han llegado del servicio diplomático entre las embajadas de EE.UU. y el gobierno de EE.UU.. La ira de la Casa Blanca y del cuerpo diplomático muestra más una molestia de que la puerta se haya abierto a la fiesta de cocktails; todo lo pretencioso, chismes bajos y limitados salen ahora fuera. La jerga en una barraca de construcción o en un vestuario está muy por detrás de esto. Es sólo “material de trabajo”, se llama entonces – y no política oficial. Bien, gracias, si esto es material de trabajo uno se puede preguntar qué política se construye sobre ese material.

Pero lo realmente fascinante acerca de la publicidad masiva de Wikileaks es que podemos mirar al monólogo interior del imperio americano. El monólogo interior – the stream of consciousness – era un enfoque literario que el escritor irlandés James Joyce introdujo en su extraña novela sobre un día de junio en la vida del personaje principal Leopold Bloom en Dublín hace un siglo: todo corría a través de la imaginación sin censura. La novela es lenta para leer, pero fascinante.

Algo así sucede con estos montones de documentos. Ventilan una conciencia política gigantesca de una gran potencia que se encuentra en crisis tras el ataque terrorista en 2001 y después de dos guerras devastadoras. Wikileaks ha filtrado la gran novela sobre un declive y caída de una gran potencia. [metro.se//wikileaks-har-lackt-en-stor-roman]

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