William Órdenes, ‘el minero número 34’

Se quedó dormido cuando ocurrió el accidente minero

El equipo que ha sobrevivido bajo los escombros de la mina San José poco más de dos meses no estaba completo – una persona faltaba. DN se ha reunido con el minero trigésimo cuarto: el responsable de seguridad William Órdenes, que sigue con ansiedad los trabajos de rescate.

El pueblo de Tierra Amarilla se encuentra en medio del desierto de Atacama, rodeado de colinas de arena y a sólo una hora de la mina San José. Muchos aquí trabajan como mineros o como recolectores de uva.

Casas de ladrillo se encuentran a lo largo de las calles y en una de ellas están sentados William Órdenes, su pareja de hecho Daniela Villegas, y su hijo de cuatro años Edison y ven los noticieros extra.

Tanto esperanza como preocupación brillan en la cara William Órdenes. Porque en realidad incluso él debería haber estado allí en la mina cuando llegó el colapso.

– Había prometido trabajar extra ese día. Pero estaba tan cansado después de la sesión del día anterior que me quedé dormido, dice un poco avergonzado.

Cuando se despertó y pudo oír que había ocurrido un accidente, sufrió graves sentimientos de culpa.

papelucho– Sentí que debía haber estado allí con mis compañeros. Y me sentía mal, tenía un terrible dolor de cabeza, ansiedad y no pude dormir por más de dos semanas. No hasta –que oí que estaban vivos – sí, cuando ese ‘papelucho’ salió del ‘bajo mundo’ – me sentí un poco mejor, dice William Órdenes.

Ahora él está en el paro. Lo mismo ocurre con los otros 300 ex empleados de la mina. Después de semanas de protestas finalmente han conseguido cobrar sus últimos salarios mensuales.

La misión de William Órdenes en la mina era evaluar la seguridad de los lugares donde su equipo estaba trabajando. Él no cree que podría haber hecho mucho para evitar el accidente, cuando el colapso se produjo encima del lugar donde el trabajo estaba en marcha.

Pero él dice que sigue sin entender por qué las familias han decidido demandar a la empresa minera por falta de medidas de seguridad.

Hace unos años ocurrió otro gran desprendimiento en una de las minas de San Esteban. Pero las rutinas no se mejoraron. En la mina San José teníamos casi a diario rocas que se desprendían del techo y caían abajo. Por supuesto que lo comunicamos tanto yo como muchos otros a la empresa minera, pero se hicieron muy pocas -o ninguna- mejorías.

mina san joseLa familia Órdenes  sabe que los accidentes de la minas no son algo nuevo. Pero desde se produjo el accidente en la mina San José por lo menos dieciocho minas deficientes han sido cerradas por el gobierno y las exigencias de seguridad se han incrementado. Esto alegra a muchos – no menos al padre de William Órdenes, Jaime.

– Sí, yo he trabajado en las minas durante treinta años y sé lo peligroso que puede ser, dice. [Han försov sig när gruvolyckan hände – DN.se]

 
William Órdenes, el minero número 34 que se ha salvado por segunda vez

[elmundo.es/america/2010/08/13/noticias]

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