«Tengo 20 relojes falsos y funcionan de maravilla»

Compradores valencianos de imitaciones se justifican en los elevados precios de las marcas

  • «Si no puedo tener algo auténtico me aguanto y punto», asegura una mujer valenciana»
  • «Los videoclubes somos ya cuatro gatos y moribundos», confiesa el responsable de Teles»
 En la calle de Amparo el mercado ambulante que se despliega cada martes le pone la tentación muy cerca. En los cajones de esta valenciana de 65 años, admite, «hay 20 relojes de imitación». Sabe que causa un mal al comprarlos, pues no quiere dar la cara ni su apellido, y reconoce que no puede resistirse a adquirir a bajo percio un producto «que da el pego».

Las marcas perjudicadas por su colección particular son Cartier o Christian Dior, entre otras. «Si los comprara auténticos me tendría que gastar más de 100 euros y estos los consigo sólo por 10. Hay imitaciones mejores que otras pero en casi todos los casos son relojes que van de maravilla y me duran hasta dos años. Aunque sean de mercadillo, su calidad es buena», resume.

Es consciente de que perjudica a fabricantes legales, pero «las personas normales no tenemos poder adquisitivo para comprarnos relojes de marca. Yo no me puedo gastar más. Si estas empresas rebajaran sus precios, otro gallo cantaría. Además, yo sé que el comerciante que me los vende es de confianza», alega. En resumen, nos gusta aparentar, pero no gastar. Y estamos dispuestos a alimentar un delito para lucir los logos de Dior o Rolex en la muñeca.

Pero existen excepciones. Cecilia, valenciana de 40 años, es la cara opuesta a Amparo. «De música y cine jamás me he bajado nada de internet. Nunca he tenido esa necesidad. Soy consciente de que no se debe hacer. Además, en realidad no sabría hacerlo porque nunca me he preocupado», reconoce. «Para determinados productos audiovisuales, las bibliotecas son una excelente opción sin necesidad de gastar demasiado», recomienda la mujer.

Su respeto por la propiedad industrial también es absoluto y su fondo moral, intachable. «Bolsos y ropa tampoco me compro. Si no puedes tener el verdadero, me aguanto y punto. Las personas deberían tomar conciencia de que la suma de muchas decisiones individuales causa un daño. No me gusta ir de falso», aduce.

Mario García, de 32 años, es un ‘pirata’ sincero. «Tengo el E-Mule todo el día funcionando». A través de este programa de descarga de archivos por internet logra unas 30 películas, capítulos de series o canciones cada mes. «Soy consciente de que fastidio a los creadores, pero considero que los precios de venta hoy en día son muy abusivos».

Conserva un cierto respeto por algunos originales. «Cuando son películas con grandes efectos especiales o en 3D acudo al cine, como hice con ‘Avatar’. En otras no vale la pena gastarse 7 euros. Las tienes gratis en internet. En música hago excepciones en casos como Queen. Tengo su discografía en original». […] [«Tengo 20 relojes falsos y funcionan de maravilla». Las Provincias]

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*