La pequeña rana bocatoreña

La Ranitomeya claudiae es una ranita de apenas un centímetro de largo, que solo existe en el archipiélago de BOCAS DEL TORO.
Además de sus microdimensiones, tiene otras cualidades únicas, según una investigación de dos biólogos panameños. El macho es un padre abnegado, pero con mala suerte en el amor. La hembra es liviana en sus lealtades. [
La pequeña rana bocatoreña/estrelladepanama.com]

RanitomeyaLos secretos de la rana de Bocas del Toro

Una diminuta rana, que podría alcanzar un poco menos de un centímetro de largo, presenta cualidades paternales únicas en la lucha por la sobrevivencia de su especie.

El macho de la especie, conocida como Ranitomeya claudiae, vela diligentemente por un hábitat, alimentos y la seguridad de sus crías hasta que puedan valerse por sí solas. ‘Presenta cuidados reproductivos paternales’, explicó Ricardo Cossio, biólogo que lidera una investigación sobre la especie, con el apoyo de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), en Bocas del Toro.

La aventura del macho empieza durante el cortejo, cuando mediante un canto afinado y prolongado intenta conquistar a la hembra: ‘guirnn… guirnn… guirnn… guirnn…’ repite una, dos, tres y cuantas veces sea necesario hasta atraerla. Cuando lo logra, desesperado busca entre las hojarascas un lugar donde ella pueda depositar uno o dos huevos. Pero, debe recorrer grandes distancias —unos tres kilómetros — hasta encontrar el sitio adecuado y seguro para este momento. Salta y salta para hallar un lugar donde los depredadores —insectos— no puedan llegar a comerse a sus futuros hijos.

Mientras busca un hogar, vuelve a cantar largo y prolongado: ‘guirnn… guirnn… guirnn… guirnn…’ para advertirle a otros machos que están rondando a su hembra: ‘no se acerquen, éste es mi territorio’.

La hembra se desespera porque necesita descargar el peso que lleva dentro. Se le acerca y empieza a sobarlo con las patas traseras, como para indicarle que se apure en la búsqueda del nido de amor. En algunas ocasiones, la hembra se cansa de esperar que el macho encuentre dónde alojarla y decide irse con otro que le aporte con rapidez la seguridad de una vida mejor: un sitio para desovar.

Pero, si el macho encuentra una pequeña cueva entre la hojarasca, la hembra premiará su diligencia y le regalará sus huevos. Lo triste es que este será el fin del idilio. Cuando acabe de desovar, ella seguirá un nuevo rumbo, tal vez en busca de otra aventura que le permita extender su especie, que se caracteriza de ser promiscua.

A partir de este momento, toda la responsabilidad caerá sobre el macho. Pero, él está preparado para ser un padre soltero. Tras el desove, él los calentará por algunos segundos para fertilizarlos y en los próximos días y semanas —un mes y medio— los seguirá atendiendo: estará vigilante de los huevos, volverá al nido y se asegurará de que no estén expuestos a depredadores. […] [estrelladepanama.com/Los secretos de la rana de Bocas del Toro]

Ranitomeya es un género de ranas dardo venenosas, de la familia Dendrobatidae. Han sido descritas 28 especies que se encuentran en Suramérica; distribuidas en, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil y la Guayana Francesa. [Ranitomeya]

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