La historia de la mujer más rica de Francia

El escándalo de la dueña de L’Oréal, Liliane Bettencourt

l-oreal-1La mujer más rica de Francia es la dueña del emporio de cosméticos L’Oréal, pero tiene fama de discreta y prefiere no abusar del maquillaje.

Ahora, Bettencourt protagoniza un escándalo que esta semana llegó hasta el Elíseo y que incluye a una anciana multimillonaria acusada por su propia hija de incapacidad mental, un fotógrafo con fama de vividor y hasta un mayordomo que graba clandestinamente las conversaciones de su patrona. Un guión que sería la envidia de Hollywood.

Con 87 años y una fortuna valorada en 17,000 millones de euros, a esta mujer de bajo perfil le ha tocado lidiar durante los últimos meses con una avalancha de periodistas que pasan días y noches enteras apostados afuera de su mansión de los años 30 en el elegante suburbio de Neuilly-sur-Seine, en el área metropolitana de París.

Su rutina -que incluía participar sólo de un acto social al año, la entrega del Trofeo Lancôme de Polo- dio un giro de 180 grados cuando su única hija, Françoise Bettencourt, le pidió al mayordomo de la dueña de la multinacional de cosméticos más poderosa del mundo que grabara sus conversaciones, y luego las presentó a la Justicia para denunciar a un amigo de su madre por tratar de dejarla sin herencia y para pedir que la señora fuera inhabilitada para gestionar su fortuna, por no estar en capacidades mentales de hacerlo.

“Bettencourt es una mujer extremadamente discreta. Antes de este escándalo, sólo había dado una entrevista en 40 años. Pienso que todo esto la ha hecho sufrir mucho y que para ella es una humillación que su salud mental se convierta en objeto de debate público”, le dijo a EL TIEMPO desde París Christophe D’Antonio, periodista y autor del libro ‘La lady et le dandy: la véritable histoire du couple Banier-Bettencourt’ (La lady y el dandy: la verdadera historia de la pareja Banier-Bettencourt).

Nazismo y tuberculosis

Liliane Bettencourt tuvo la buena suerte de ser la hija de un astuto químico, hijo a su vez de un panadero, que en 1907 se inventó el primer tinte capilar que llegó a las peluquerías de Europa y con eso sentó la base de lo que sería una de las mayores fortunas del mundo a finales del siglo XX.

Pero la biografía de Eugène Schueller tiene una sombra poderosa y eso marcó la vida de Liliane para siempre. Apasionado de la política y la economía, el fundador de L’Oréal fue un reconocido colaboracionista durante la ocupación nazi, en la Segunda Guerra Mundial, y antes financió una organización secreta de extrema derecha.

Huérfana de madre desde los 5 años, Liliane Bettencourt se apegó de manera casi obsesiva a su padre, a quien profesaba una admiración ciega. “Él me dejó una educación rigurosa, me inculcó el gusto por la vida y el sentido del esfuerzo. Aunque sólo sea por eso, lo bendigo”, dijo algún día.

Cuando cumplió 15 años, Schueller quiso que trabajara todas las vacaciones pegando etiquetas en los envases de los productos en una fábrica de la compañía, pero su plan se vio interrumpido cuando su hija tuvo que viajar a Suiza para curarse de una tuberculosis. Allí conoció al que sería su marido, André Bettencourt, político famoso por publicar en una revista abiertamente antisemita durante la guerra. Se casaron en 1950 y tuvieron sólo una hija: Françoise, la misma que la denunció en diciembre del 2007.

De ‘affaire’ familiar a cuestión de Estado

¿Se quedará el fotógrafo vividor con la fortuna del imperio L’Oréal? ¿Será verdad que Bettencourt abrió decenas de cuentas bancarias en Suiza y no declaró la existencia de ese dinero para evadir impuestos en Francia, con la ayuda del entonces ministro de Presupuesto? ¿Por qué se retractó la ex contadora de la rica heredera, que un día aseguró que la campaña que llevó a Nicolas Sarkozy a la Presidencia recibió una donación ilegal de 150,000 euros, y al siguiente dijo que había sido tergiversada por los medios?

Los franceses esperan responder esas preguntas cuando termine el juicio contra François-Marie Banier, que esta semana pasó de ‘affaire’ de revista de chismes a una cuestión de Estado. […] [elnuevodia.com/lahistoriadelamujermasricadefrancia]

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