En huelga de sexo

La cama de Pandora

SE7Ahora que todo el mundo habla de huelga, me he acordado de aquella vez en que casi hago yo una huelga, pero de sexo. Pues sí, como suena. Mi novio de entonces, Alfredo (mi bombero Orzowei), con el que llevaba viviendo unos tres o cuatro meses, empezó a dirigir su deliciosa hiperactividad, que yo presumía erótica, a otras actividades que estaban un poco más lejos de nuestra cama.

Además de sus agotadoras sesiones de gimnasio, le recuperó el gustillo a la escalada, al alpinismo, al atletismo, al ciclismo, al esquí, al buceo, al patinaje, a la natación, al remo, a la espeleología… y a otros dos o tres deportes más que no recuerdo y que, al parecer, antes de conocerme practicaba como un poseso. Así es que nuestras largas sesiones de sexo se quedaron reducidas a los escasos momentos en los que no había un bombero disponible para practicar con él cualquiera de sus hobbies. Y, qué casualidad, cuando no estaba de guardia, siempre encontraba a algún compañero con el que tirarse por un puente, a veces literalmente.

De hecho, al señor solía apetecerle follar cada vez más a altas horas de la madrugada. Así es que, cuando yo estaba en lo mejor del sueño, me despertaba con urgentes frotamientos de clítoris y/o cunnilingus que, al principio tenían su gracia, pero a los tres días me moría por las esquinas con una agotadora sensación de jet lag y con picores en la Zona Cero, porque a esas horas Alfredo ya tenía un poco de barba.

Así es que un día me planté y decidí que, para recuperar su atención en horas coherentes tenía que tomar medidas desesperadas… Y pensé en declararme en huelga. ¿No lo hizo Lisístrata en Atenas? Pues no iba yo a ser menos en mi casa. Si ella fue capaz de convencer a todas las mujeres de su polis y de Esparta para dejar a palo seco a sus hombres hasta que se decidieran a firmar la paz, ¿no iba a ser yo capaz de conseguir que mi chico me prestara la misma atención que antes de que el dios balón se le apareciera en sueños? ¡Ah, sí, porque también se unió a un equipo de fútbol!

El caso es que un día que él estaba haciendo descenso de barrancos en Huesca me senté a redactar un pliego de condiciones para regular la huelga en nuestra relación erotico-sentimental. […] [elmundo.es/En huelga de sexo]

(Escribidme a pandora.rebato@elmundo.es)

(No os lo perdáis, esta temporada podéis encontrarme en Facebook y en Twitter)

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*