Los enredos amorosos de Facebook

“Pepe ahora está soltero”, lee Ana en Internet y así se entera de que su novio acaba de dejarla.

FACELa red social está cambiando los vínculos amorosos y varios estudios dan las primeras pruebas: Facebook aumenta la desconfianza y alimenta los celos.

Irene no tiene a su exnovio en Facebook. Cuando terminaron la relación, creyó sensato poner también distancia virtual. En ese momento, no tomó en cuenta el nimio factor de los amigos en común. Hasta que la nimiedad la atropelló de frente. Un día, al entrar a su cuenta, ahí estaba él, su ex, ocupando su muro, en una foto que lo mostraba sonrientemente abrazado a una chica.

Uno de los “ganchos” de Facebook es la facilidad con la que esta red social permite a sus miembros enterarse de noticias que antes jamás habrían averiguado. Todo o casi todo parece estar al alcance de un clic.

Para hundir más el puñal, los comentarios de desconocidos se multiplicaban debajo: “¡Qué linda pareja!”. Irene quedó indecisa entre pedir que la tragara la diáspora o dar clic sobre el álbum para ver más imágenes y graduarse como espía masoquista.

Leonardo sí tiene a una de sus exparejas entre sus amigos facebookeros (a esta altura, la red se ganó su propio gentilicio). Su historia terminó y ahora el vínculo es amistoso. Pero la actual mujer de Leonardo no piensa lo mismo. Hace poco, la ex le mandó un mensaje público a él en el que terminaba apodándolo “dulce”. ¡Para qué! El adjetivo le valió más de una noche durmiendo solo.

Analía buscó al que fue su primer novio escribiendo su nombre en el buscador de Facebook. No quería “hacerse amiga”, solo corroborar si él tenía una cuenta en la red. Lo encontró, pero solamente pudo husmear cuántos amigos tenía, de qué grupos se había hecho fan y verlo en una foto de perfil que lo mostraba más flaco de lo que ella recordaba. Su ex no parecía ser un facebookero de ley.

“Con solo sentarse frente al monitor, se puede enterar uno de cosas que de otro modo sería imposible o mucho más difícil. Y nadie tiene ni siquiera que saber que uno estuvo ahí”, reflexiona.

¿Está Facebook cambiando los vínculos amorosos? Suscribir una afirmación de este estilo puede ser apresurado. Pero no cabe duda de que el margen de influencia de la red social en las relaciones de pareja se está agrandando. Varias investigaciones internacionales lo corroboran.

Un estudio de la Universidad de Guelph, en Canadá, aseguró que cuanto más tiempo pasa alguien navegando en la red social, más propenso se vuelve a sentir celos de su pareja; que la mayoría de las personas (el 74%) tiene a exparejas entre sus “amigos”, y que el 95% usa Facebook para buscar a exnovios/as. Encuestas online europeas revelan la tendencia creciente a romper relaciones mediante la red o a utilizarla como argumento de divorcio. Está claro que la presencia es grande en las parejas que son, en las que fueron y en las que serán. ¿Maten al mensajero?

Silencio incómodo

Juan ahora está soltero. Caminando por el centro, Daniel se topa con Juan, un compañero de universidad que no ve hace meses. Luego de los saludos de rigor, le pregunta: “Y aquélla, ¿cómo está?”. Craso error. “Aquélla” es pasado. Pues bien, aquí vale quebrar una lanza por Facebook, que puede evitarle estos momentos incómodos.

Los amigos virtuales de Juan conocieron su cambio de estado civil al segundo que él lo modificó en su perfil; de estar “en una relación” pasó a estar “soltero”.

Además de gente cercana, también se lo hizo saber a su profesor de Historia del Arte, a la ahijada de la hermana del vecino y al grupo “Salvemos a las ballenas” que está entre sus amigos.

Legiones de desconocidos atestiguaron, aunque no lo quisieran, los pormenores del fin de la relación, pues su exnovia se encargó de dejarle sendos reproches en su muro. […] [Gabriela Vaz El Mercurio / GDA/nacion.com/Los enredos amorosos de Facebook]

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*